ANALISIS SENSORIAL

La cata

La cata consiste en examinar detenidamente el aceite a través de tres sentidos: vista, olfato y gusto. Un “análisis sensorial” que se puede resumir en los siguientes pasos.

  • Verter el aceite

    Coloca el aceite en un recipiente opaco, pues la tonalidad cromática no es un valor de calidad y mantenlo tapado.

  • Calentar el vaso

    Calienta el vaso ayuda de la mano antes de destaparlo, rótalo ligeramente con cierta inclinación, para que fluyan los aromas del aceite.

  • Oler el aceite

    Aprecia los aromas y percibe los diferentes matices. Puedes descubrir olores de plantas, verduras, hierbas aromáticas y especies, frutas y frutos secos.

  • Probar

    Introduce en tu boca el aceite y detenlo unos segundos en ella. Para apreciar mejor, inhala lentamente y así, liberarás los sabores. Cierra la boca y exhala por la nariz.

  • Percibe sabores

    Detecta los distintos sabores: frutas, vegetales, frutos secos… así como las sensaciones que dejan en la boca y garganta: frutado, amargo, picante y dulce.

  • Complejidad

    Centrate en tus sensaciones para descubrir detalles más sutiles. ¿Equilibrio?, ¿Domina un aroma o sabor sobre otro?, ¿Qué densidad tiene?.

  • Limpiar

    Limpia tu paladar antes de degustar el siguiente aceite con un trozo de pan, agua con gas o rodajas de manzana.

  • Frutado

    Esto puede ser maduro o verde. Dependerá del grado de madurez de las aceitunas durante la cosecha.

  • Amargo

    Esta característica generalmente está asociada con el nivel de polifenoles presentes en el aceite.

  • Picante

    Esta característica esta asociada con lo niveles de polifenoles.

  • Dulce

    Un aceite se considera dulce cuando carece de amargura y picor. Son características presentes en un aceite suave.

  • El frutado se percibe en nuestra nariz y en toda la lengua.

  • El amargor se percibe en la parte posterior de la lengua.

  • El picor se percibe en nuestra garganta.

  • El dulzor se percibe en la punta de la lengua.