25 de noviembre de 2015

El consumo de aceite de oliva reduce hasta en un 50% el riesgo de enfermedades cardiovasculares

Investigadores del Centro de Investigación Biomédica en R Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), con otros centros participantes en el estudio PREDIMED, han querido dar un paso más y evaluar cuáles son los tipos de grasas que se relacionan con más riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y mortalidad, y han descubierto que el consumo de algunas grasas reduce hasta un 50% el riesgo de padecer cardiovasculares o lo aumenta hasta un 30%. El estudio, publicado en la edición de la revista ‘The American Journal of Clinical Nutrition’ en noviembre, está liderado por los doctores Marta Guasch investigador principal del C universidad Rovira i Virgili Pere Virgili (IISPV), que estudiaron el alto riesgo cardiovascular en 7.000 hombres y mujeres.   La principal conclusión es que el consumo de grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, mayoritariamente grasas vegetales procedentes del aceite de oliva y frutos secos, reduce entre un 32% y un 50% el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, mientras que el consumo de grasas saturadas y los trans -principalmente procedentes de alimentos cárnicos y procesados- se asocia a un riesgo de padecer hasta un 30% más de enfermedades del corazón.   Los primeros resultados este estudio fueron publicados en el año 2013 y mostraron que consumir una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva o frutos secos reducía el riesgo de enfermedades cardiovasculares hasta un 30% en una población de alto riesgo cardiovascular (diabéticos, con sobrepeso, hipertensión o el colesterol elevado).