El sabor de los productos genuinos

Sasso

Sasso fue fundada por Agostino Novaro en Liguria en 1860. Gracias a los sólidos valores en los que se basaba (como tradición, competencia y atención a la calidad), se convirtió rápidamente en el principal productor de aceite de marca en un mercado que, en aquellos tiempos, se caracterizaba por la producción artesanal.
El gran empujón hacia el éxito se produjo debido al carácter pionero de la empresa gracias a sus procesos de producción y sus campañas publicitarias. Desde que se fundó, la publicidad de Sasso ha destacado por su asombrosa originalidad, como puede verse en los carteles diseñados por grandes artistas, o en el hecho de que, en los años 50 del siglo pasado, fuese la primera empresa que empleó la ironía en sus anuncios televisivos.
Sasso también se ha esforzado siempre en cuidar del bienestar de los consumidores. Su aceite es el resultado de una tradición secular y permite resaltar, sin taparlo, el sabor de los platos más sencillos y genuinos para disfrutar de una dieta equilibrada y sabrosa. Desde hace más de 150 años, Sasso es una marca muy apreciada por los consumidores. La lealtad de los consumidores le ha garantizado una posición líder en el mercado de los aceites de oliva en Italia, así como una amplia presencia en 19 países de todo el mundo.

La perfecta combinación de los mejores aceites

Maestros de Hojiblanca

En un mundo repleto de matices, son muchos los que se proponen saborear cada momento y exprimir lo que cada experiencia tiene de única e irrepetible. Consagrados a disfrutar de todo lo bueno que la vida y la naturaleza nos aporta. Tras años de experiencia seleccionando la materia prima de excelente calidad, Maestros de Hojiblanca se consolida como el embajador más apropiado para quienes disfrutan de la búsqueda del mejor aceite de oliva extra virgen, para sumergirse en un mundo de olores y matices que llega hasta tu mesa.

Lograr la mejor combinación entre variedades de aceituna, complementar los sabores para lograr un sabor superior es tarea de manos expertas, de Maestros de Hojiblanca.
La referencia principal de Maestros de Hojiblanca es el Nuestro, el blend protagonista de la mayoría de las cocinas. Un sabor propio, que los consumidores reconocen como el alma de sus platos.

Y como casi hay un aceite para cada persona y ocasión, Maestros de Hojiblanca te ofrece la mejor gama de aceites con nombre propio y personalidad, combinando los atributos del aceite, el sabor frutado, el gusto picante, el aroma: Alegre, Pícaro, Bravío; la serie Oda a nuestra tierra; colecciones de Denominación de Origen Protegida que acumulan premios internacionales y aceites ecológicos diseñados pensando en los mejores paladares. Una gama que crece como el mejor portfolio para exploradores que usan el sabor como brújula.

El sabor del norte en cada plato

Koipe

Koipe es una marca enraizada en la tradición de la cocina vasca, por su origen en el Antiguo Gremio de Almacenistas de Aceite de Guipúzcoa en 1954. Su aceite de oliva está fuertemente arraigado en la región, donde se elige por su calidad y por tradición. Donde contar con un aceite de calidad y confianza resulta fundamental.
Por ello, Koipe no sólo recoge el sabor de la cocina vasca sino que representa lo mejor del norte, tanto por su gente como por su excelente y reconocida cocina, afamada por el cuidado del detalle y la búsqueda de la perfección.
Un aceite de oliva de siempre y de hoy en día que representa la confianza y la herencia transmitida, al mismo tiempo que se erige como marca innovadora, elegida por un público moderno y urbano que valora lo genuino y lo simple, y que busca cocinar y comer bien sin complicaciones.

El aceite de los no cocineros

Koipe Sol

Koipe Sol es la marca líder en aceite de girasol con un portfolio basado en ser útil para sus consumidores, por ello se renueva para adaptarse a sus necesidades más concretas y hablar con sus cocineros de tú a tú.
Koipe Sol se dirige a un público que busca practicidad y platos accesibles, a los cocineros que muchas veces se consideran “no cocinillas”. Alguien que cocina para comer, no para conseguir una estrella Michelin. A quien no le gusta complicarse y que lo que quiere es un aceite versátil para freír unas croquetas e improvisar una cena rápida, hacerse un filete de ternera jugoso y doradito o disfrutar con unas patatas fritas crujientes por fuera y cremosas por dentro.
Por eso, en el nuevo envase Koipe Sol, el girasol cede espacio dejando al cocinero como protagonista y la etiqueta incluye información interesante sobre usos. Uno de los objetivos de esta nueva imagen es reivindicar la cocina que se hace a diario en casa y romper con el reciente estereotipo de que quien no cocina como un chef no es un auténtico cocinero. De ahí su nuevo claim, tienes cocina, eres cocinero, con el que pretende demostrar que preparar unos macarrones con chorizo, una tortilla de patatas o una ensalada también es cocinar.
Está claro que Koipe Sol es mucho más que un aceite para freír. Tu horno, tus guisos y platos a la plancha quieren demostrarlo.
Adiós fritanga, hola fritura. Con Koipe fritos, puedes despedirte del olor a fritanga y el humo en tu cocina y darle la bienvenida a tus platos más crujientes y ligeros. Un producto que tiene su razón de ser en el 28% de los españoles que consumen fritos dos veces por semana.

Fríe crujiente y seco

Friol

Friol empezó a comercializarse en Italia en 1989, creando un nuevo segmento de mercado: el aceite específico para freír. En un mercado dominado por latas y botellas de PET transparentes, Friol destacó por adoptar una botella roja. Desde entonces, el rojo se convirtió en sinónimo de Friol, y en el código de referencia de los productos para freír.
En Italia esta marca se asoció desde el principio al aceite para freír, y cosechó mucho éxito, no solo en el mercado minorista, sino también en el del Food Service.
Su éxito se debió a algunas ideas triunfadoras, como una importante inversión publicitaria en televisión, con una comunicación moderna y ocurrente, y la creación del poderoso eslogan, que todavía se sigue empleando, “frituras crujientes y secas”, sencillo y brillante al mismo tiempo.
A pesar de muchos intentos de imitación, Friol sigue liderando el segmento de los aceites para freír, es muy conocido y popular entre los consumidores, que aprecian su originalidad.

Aceite de semilla de maíz

Maya

La marca de “culto” Maya, aceite de semillas de maíz, nació en los años 70.
Célebres campañas publicitarias de la época le valieron la popularidad, y por sus características, Maya fue una de las precursoras de las nuevas tendencias en los hábitos alimenticios, acompañando a los italianos hacia un nuevo concepto de bienestar en la mesa.
En los años 80, gracias a los anuncios de televisión, Maya consiguió conectar con la audiencia, transmitiendo una imagen refinada de ligereza y bienestar, que desde siempre caracteriza la marca.
En esa misma época, Maya pretende innovar incluso en el envasado: será el primer aceite de semillas en despedirse de la “anticuada” lata, eligiendo un nuevo y práctico envase de plástico, más moderno, higiénico y ligero.
En 2016 Maya lleva a cabo su restyling integral, cambiando fórmula y envase. Maya Vitaminado se sitúa con todo derecho como uno de los pocos aceites de semillas de maíz enriquecidos con vitamina D y vitamina B6, para dar más sabor al bienestar de los italianos.
Hoy, para satisfacer las necesidades de todos los consumidores, a Maya Vitaminado se une el nuevo Maya Bio, que se obtiene del prensado en frío de una selección de semillas de maíz procedentes exclusivamente de cultivos biológicos certificados UE y de plantas no modificadas genéticamente.

Inspiración para tus platos

Louit

Los productos Louit contienen la fórmula perfecta que combina innovación y tradición. La mejor materia prima que da lugar a vinagres, cremas de vinagre y mostazas de excelente calidad que darán un toque único a ensaladas, vinagretas, marinados y salsas.
Louit ofrece con sus seis variedades de vinagre un amplio abanico de sabores para todos los gustos (balsámico blanco, balsámico de Módena, de manzana ecológica, de vino al estragón, de vino de Rioja y de Jerez Reserva); dos cremas de vinagre para los paladares más dulces (crema de vinagre balsámico de Módena y crema de vinagre al Pedro Ximénez) y tres mostazas únicas que redondean todo tipo de platos (Antigua, Dijon y Diáfana al estragón).
Productos básicos en la despensa de cualquier amante del sabor. Desde 1825 hasta el siglo XXI con un sabor y naturalidad inconfundibles.